Después de usarlo, quedan saliva y capa retirada en el raspador. Por eso no conviene guardarlo sin enjuagarlo.
Después de cada limpieza de la lengua
- enjuaga bien el raspador bajo agua corriente,
- elimina los restos visibles,
- déjalo secar en un lugar limpio,
- no lo compartas con otra persona.
La limpieza adicional depende del material y de las instrucciones del fabricante. No uses temperaturas ni productos químicos que el fabricante no haya previsto.



































