El café puede dejar un sabor intenso, favorecer depósitos y, en algunas personas, aumentar la sensación de sequedad. El enjuague puede refrescar rápidamente, pero no resuelve todas estas cuestiones.
El paso más sencillo después del café
Enjuagarse la boca con agua es una forma fácil de retirar parte de los residuos de la bebida. La higiene regular sigue siendo más importante que ocultar temporalmente el sabor.
¿Cepillarse inmediatamente?
Después de bebidas y comidas ácidas no siempre conviene usar el cepillo de inmediato. En el caso del café solo, importan los ingredientes añadidos y el entorno completo de la boca.
El enjuague como complemento
Si te gusta usar enjuague durante el día, sigue las instrucciones. Si tienes sequedad, conviene pensar bien qué fórmula elegir.
Consulta la guía Elixio de higiene tras el café y la guía sobre manchas superficiales.



































