Si después de usar el enjuague aparece una clara sensación de sequedad, conviene revisar la fórmula, la frecuencia de uso y la tolerancia individual al producto.
La sequedad no depende solo del enjuague
La cantidad de saliva está influida por muchos factores, entre ellos la hidratación, la respiración bucal, algunos medicamentos y determinadas enfermedades. Por eso no se debe atribuir automáticamente una sequedad persistente a un solo cosmético.
¿Qué se puede hacer?
Revisa las instrucciones, no aumentes la frecuencia por tu cuenta y considera una fórmula más suave. Si la sequedad persiste, dificulta comer o hablar, o aparece con otros síntomas, consulta a un dentista o médico.
¿Por qué es importante la saliva?
La saliva favorece las funciones protectoras naturales de la boca, por lo que no conviene ignorar la sequedad crónica.
Amplía la información en la guía Elixio de higiene bucal.



































