El enjuague puede cambiar rápidamente la sensación de frescor en la boca, pero eso no significa que elimine automáticamente la causa del olor desagradable.
¿De dónde puede venir el mal aliento?
Entre las causas frecuentes relacionadas con la boca están la capa de la lengua, una limpieza insuficiente de los espacios interdentales, la sequedad bucal o los problemas de encías. También existen causas no directamente relacionadas con los dientes.
¿Qué aporta el enjuague?
Según la fórmula, puede apoyar determinados aspectos de la higiene y aportar sensación de frescor. Sin embargo, no debe servir para ocultar un síntoma durante mucho tiempo.
¿Cuándo hace falta consultar?
Si el mal aliento persiste pese a una higiene regular y a limpiar lengua y espacios interdentales, conviene consultar al dentista y, si es necesario, también al médico.
Consulta la guía Elixio sobre mal aliento e higiene bucal.



































