La limpieza de la lengua no debería terminar con dolor, sangrado o ardor persistente. Si aparece molestia, reduce primero la presión y el número de pasadas.
No intentes eliminar la superficie natural
La lengua tiene papilas y no necesita verse perfectamente lisa. Raspar con agresividad puede irritar los tejidos.
Si el ardor también aparece sin raspar, persiste, aumenta o se acompaña de cambios en el aspecto de la lengua, deja de irritarla y consulta a un dentista o médico.



































